Paciencia estratégica. La fórmula para llegar al primer $1M.

Crecer a todo costo es una excepción y no una regla. ¿Por qué es importante la "paciencia estratégica" y en qué consiste?

Bien: te leíste ‘Blitzscaling’ y sentiste esa rush de adrenalina. ‘¡Vamos a ser el próximo unicornio en 12 meses!’, pensaste. “CRECE o MUERE” resuena en tu cabeza cada vez que vas a dormir.

Sigues el manual al pie: contratar rápido, quemar cash para ganar mercado, escalar como si no hubiera mañana. Pero… ¡alto ahí! ¿Sabes qué tienen en común Amazon, LinkedIn y Rappi? Que sus casos son excepciones, no reglas.

La cruda realidad es que, en Latinoamérica, el 83% de las startups que escalan antes de tiempo quiebran. No por falta de ambición. Por ignorar una pregunta incómoda: ¿tu modelo realmente está listo para soportar esa velocidad… o estás construyendo un rascacielos sobre arena movediza?

Emprender no es para cobardes, pero tampoco para inconcientes.

En Emprelatam, trabajamos con decenas de startups que pasaron de una sólida facturación incipiente de US$ 10,000 mensuales a lograr el hito de superar los US$ 1,000,000 de ARR, como Maat.ai, Mercately o Bord. Y hay un patrón claro: las que triunfan no son las más rápidas. Son las más estratégicamente pacientes. Crecer “a todo costo” no es la norma.

Según un estudio de Endeavor, casi el 70% de las startups en LatAm cierran en 3 años por falta de unit economics sólidas.

¿Qué es la “paciencia estratégica” entonces? No es esperar. No es falta de agresividad. Es saber cuándo apretar el acelerador… y cuándo pisar el freno para ajustar las tuercas.

LinkedIn esperó 3 años para escalar. ¿Por qué tú no?

Reid Hoffman, fundador de LinkedIn, lo dijo claro: “Si te avergüenzas de la primera versión de tu producto, lo lanzaste demasiado tarde.” Pero hay una segunda parte que nadie cita: “Si escalas antes de entender por qué tus usuarios regresan, fracasarás.”

LinkedIn priorizó la “densidad de red” sobre el crecimiento masivo. Su métrica secreta: cuántas conexiones generaba cada usuario antes de volverse irremplazable.

¿Para qué sirve todo este tiempo? Simple: emprender no es una ciencia exacta, y cada empresa que nace es particular. Por lo cuál, de nada sirven copiar “recetas de otros”, sino que debemos encontrar el “algoritmo propio” de crecimiento. Crear nuestros fundamentos. Los cimientos de nuestro rascacielos sobre roca firma y no sobre arena.

En Latinoamérica, donde los recursos son limitados y los mercados son volátiles, esta obsesión por la velocidad tiene un costo alto.

Conoce tus números

“Lo que no se mide, no se mejora” dice el dicho. Tenemos que medir lo justo y necesario, pero más importante aún, lo particular del core de valor de nuestra empresa.

Lo que buscamos es construir densidad de valor: fortalecer el núcleo del negocio (producto, clientes leales, procesos) antes de expandir o acelerar indiscriminadamente.

Crecer midiendo sólo LTV y CAC, es como creer que uno está sano y saludable solamente por tener buena temperatura corporal. ¡Existe muchas mediciones adicionales según qué necesites saber!

Técnicas como North Star Metric proponen crear la fórmula de entrega de valor.

Pero también puedes tener tu métricas por separado para concetrarte en el trabajo en ellas. Los números hablan, y son objetivos.

Cuándo hablamos de métricas particulares según el negocio podemos mencionarte algunas que quizás no conoces como…

1) Unidad Económica Repetible (UER):
(Ingreso promedio por cliente) x (Tasa de repetición) – (Costo de servicio).

2) Densidad de Engagement:
(Usuarios activos diarios / Usuarios totales) x (Tiempo promedio en la app / Frecuencia de uso).

3) Tasa de Resiliencia Operativa (TRO):
¿Tu startup mantiene CAC < LTV durante una crisis?

La presión por métricas vanity (usuarios, GMV) lleva a descuidar la salud del negocio. Ejemplo de esto: startups Edtech que inflaron matriculaciones en pandemia y quebraron post-2022 por no retener estudiantes.

Como estas hay muchas. Crecer ordenadamente te da el tiempo para descubrir cómo construir y medir tus métricas clave, para construir una startup sólida.

La paciencia como estrategia ganadora

En Emprelatam, defendemos una idea contraintuitiva: el crecimiento no debe ser el objetivo inicial, sino el resultado de cimientos bien construidos.

La paciencia estratégica no es inacción; es la disciplina de fortalecer lo esencial antes de dar el gran salto. Es la diferencia entre un cohete que explota al despegar y uno que llega a la órbita.

Tomemos perspectiva. Cada equipo, cada startup, tiene recursos y tiempo para construir un único cohete. No cientos. Quizás el que tiene los recursos para construir cientos fuerce a los equipos a crecer a todo costo… Alguno de sus 100 experimentos funcionará. ¿Pero cuántos equipos habrá sacrificado en el camino por la presión incorrecta? El foco honesto del equipo fundador es saber cuándo está listo para someter a presión a la empresa, el timing correcto.

Vayamos a un marco práctico: la “regla del 80/20 inverso”. Dedica el 80% de tu tiempo y recursos a perfeccionar el 20% de tu negocio que genera valor real: el product-market fit, la retención de clientes y la eficiencia operativa. Solo entonces estarás listo para escalar.

Un ejemplo inspirador es Nubank, que antes de conquistar América Latina pasó años refinando su producto en Brasil. Al eliminar la burocracia bancaria y obsesionarse con la experiencia del cliente, Nubank construyó una base leal que hoy lo valora en más de $50 mil millones, según Forbes.

Accionable para fundadores: Realiza una auditoría de tu “máquina de negocio” con estas preguntas:

  • ¿Mi modelo funciona sin depender de descuentos insostenibles? El precio justo.
  • ¿Tengo clientes que no solo compran, sino que evangelizan mi producto? Mide el NPS y retention.
  • ¿Mis métricas clave (LTV, churn, CAC) están alineadas para el crecimiento?
    Si alguna respuesta es “no”, pausa la expansión y refuerza esos cimientos. En Emprelatam, te ayudamos a destilar estas respuestas con claridad.

El puente al $1M ARR: Construye para llegar entero

Escalar en Latinoamérica no es una línea recta; es una danza con el tiempo. El éxito depende de alcanzar un “momento de inflexión”, ese punto donde producto, equipo y mercado convergen para un crecimiento explosivo. Pero ese momento no llega por casualidad; se construye.

En Emprelatam, trabajamos con startups para edificar pilares esenciales:

  1. Producto irremplazable: Iterar hasta que tu solución sea indispensable para un segmento claro.
  2. Equipo antifrágil: Cultivamos una cultura que prospera en la incertidumbre, no solo la sobrevive, haciendo visible lo bueno y lo malo del proceso. Sin tabúes.
  3. Timing perfecto: Analizamos el mercado para entrar en el instante preciso, ni antes ni después, con la experiencia de mentores que están allí.

Tomemos a Kavak, la plataforma de compraventa de autos usados. Antes de expandirse por la región, perfeccionó su modelo en México, asegurándose de que cada transacción fuera rentable y escalable. Hoy, es un unicornio valuado en más de $8 mil millones, según TechCrunch. Su secreto no fue la prisa, sino la preparación.

Conclusión: No corras para llegar primero; construye para llegar entero

En un continente donde la urgencia parece dominar, las startups que perduran son las que saben cuándo frenar. La paciencia estratégica es el superpoder que transforma potencial en éxito sostenible.


En Emprelatam, no aceleramos por acelerar; cultivamos negocios que crecen bien, no solo rápido. Si estás listo para construir una startup que resista las arenas movedizas de Latinoamérica, te invitamos a aplicar a nuestro programa. Juntos, haremos que tu visión llegue al $1M ARR —y más allá— sin sacrificar la estabilidad.

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